El desarrollo, diseñado por Sordo Madaleno Arquitectos, fue concebido bajo un esquema lineal norte–sur, con tiendas ancla en ambos extremos, articulado por un gran espacio central abierto que funge como eje estructurante del área verde y del flujo peatonal.
El proyecto se emplaza sobre un terreno de 237,000 m², a aproximadamente 20 minutos del Centro Histórico de Querétaro, y cuenta con una localización estratégica delimitada por cuatro vialidades primarias, con accesos vehiculares independientes hacia un estacionamiento perimetral de gran capacidad.
Con 201 locales y una afluencia anual estimada de 13 millones de visitantes, el centro comercial presenta un alto nivel de actividad y tracción comercial, consolidándose como un nodo clave para la vida social y económica de la ciudad, con sólidos fundamentales operativos.
El impacto del activo se extiende más allá del retail, consolidándose como un motor económico para el estado de Querétaro y actuando como catalizador del desarrollo urbano en su entorno, impulsando la incorporación de usos complementarios como hotelería, vivienda, comercio y espacios de ocio, lo que refuerza su relevancia estratégica.